
Rebranding
Las marcas mudan la piel
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A veces, una marca deja de verse reflejada en su propio espejo. Ha crecido, ha cambiado de manos, de público o, simplemente, ha entendido que aquello que la hacía reconocible ya no la representa. Llegado ese momento toca parar. No para maquillarse, sino para entender qué ha cambiado y qué merece quedarse.
Un rebranding no es una capa de pintura. Es volver sobre la historia, rescatar lo que sigue teniendo sentido y decidir cómo avanzar sin diluir el origen. El trabajo consiste en traducir esa evolución en un nuevo lenguaje (visual, verbal, estratégico) que no contradiga lo anterior, sino que lo actualice.
Es un ejercicio exigente. Hace falta método, análisis, intuición. Rediseñar, reorganizar y resignificar no es desmontar una identidad, es reforzarla. Si el cambio se hace con sentido, la marca no se pierde. Se encuentra.
Problemas que resolvemos
Marcas cuyo aspecto visual ya no refleja lo que la compañía es hoy.
Identidades que se han ido diluyendo tras años de excepciones y remiendos.
Cambios estratégicos que no encuentran expresión en el lenguaje visual o verbal.
Audiencias que han evolucionado más rápido que la marca.
Percepciones que generan distancia en lugar de confianza.
Qué incluye este servicio
Auditoría completa del sistema actual: visual, narrativo y operativo.
Redefinición del territorio conceptual y sus líneas de expresión.
Diseño de un sistema visual actualizado y coherente con la nueva dirección.
Adaptación del lenguaje y de los mensajes a la identidad renovada.
Guías para acompañar la transición interna y externa.
¿Cómo te ayudaremos?
Interpretamos el momento que vive tu marca y aquello que necesita proyectar.
Construimos una dirección estratégica que guíe todos los cambios.
Diseñamos un lenguaje visual y verbal alineado con tu nueva etapa.
Preparamos aplicaciones claras que facilitan la implantación.
Acompañamos el proceso para que la transición sea ordenada y consistente.
¿Cómo aplicamos el método Thankium en este servicio?
En Thankium trabajamos con un método propio, inspirado en el ‘User Centered Design’ (UCD) y transformado en nuestra manera de entender cada proyecto. Lo llamamos Thinkium: un proceso iterativo, transversal y flexible que se ajusta a cada cliente y a cada reto.
¿Cómo lo hacemos?
El ciclo continúa hasta alcanzar la versión más sólida del proyecto. Cada aprendizaje impulsa un nuevo diseño y cada iteración lo perfecciona. Es un proceso vivo, en constante evolución.








