En publicidad tendemos a pensar que los clientes coartan nuestra creatividad, y muestra de ello son los millones de memes del tipo propuesta de agencia versus resultado final, pero es un grave error. Es cierto que muchas veces ocurre que el resultado final es muy distinto de lo propuesto, pero también es cierto que muchas propuestas venden más a la agencia que al propio producto.
Si no vende no es creativo
A menudo se nos llena la boca con las míticas clientadas y que si “me han pedido que ponga el logo más grande” o si dice que le "añada más Call To Action”, pero la realidad es que no trabajamos en publicidad para ser artistas y que los clientes sean los mecenas de tus obras, trabajamos en publicidad para hacer que nuestros clientes vendan más, “Si no vende no es creativo”, decía el maestro Ogilvy.
En Thankium donde la felicidad es un estado de gratitud, creemos que estas son las cualidades que definen al cliente perfecto:
El cliente perfecto es el que te hace un buen briefing detallado. Para que una agencia pueda hacer un buen trabajo, necesita de buen material. Si el briefing es bueno, el trabajo final será mejor.
El que propone para ayudar, no para imponer. No es lo mismo presentar una referencia que pedir copiar el trabajo de otro.
El que no piensa en sus gustos, sino en el consumidor. La agencia hace propuestas para que los clientes puedan cumplir sus objetivos comerciales, el “no me gusta” no vale, la respuesta tiene que ser un feedback argumentado.
El cliente que colabora porque nadie conoce su producto mejor que ellos.
El que respeta los tiempos marcados. Aunque tengamos fama de hacer las cosas el día antes, lo cierto es que en las agencias de publicidad se trabaja de una forma muy organizada y una petición para ayer, no es un trabajo que te permita salir a tu hora.
El mejor cliente es aquel que te deja trabajar. Porque sabe que eres el experto.

