El cine es, en su esencia, la técnica de proyectar imágenes de forma rápida y sucesiva para crear la impresión de movimiento. Partiendo de esta base, y teniendo en cuenta que lo que más se comparte en redes sociales son precisamente imágenes, se pueden unir ambas cosas para trasladar la experiencia al móvil y crear una campaña en la que el usuario participe activamente y sea él quien tenga una experiencia de cine.
Eso pensaron en el Toronto Silent Film Festival. El festival sabe como atrae a los amantes de la historia del cine. Con una programación exquisita congrega a especialistas y críticos de todo el planeta. Así las cosas, sus gestores se veían incapaces de atraer a la gente joven. Ya se sabe, la juventud está más interesada en atender a otros medios.
Si la juventud no va al cine…
Si la juventud no va al cine, el cine tendrá que acercarse a la mocedad. El Toronto Silent Film Festival ha ideado una acción dirigida directamente a los más jóvenes. Han creado diferentes galerías de imágenes con cuadros de películas. El objetivo era que al deslizar la pantalla o utilizar la barra de desplazamiento las fotografías se transformaban en imágenes en movimiento, el mismo fundamento que provocó el nacimiento del cine hace más de 100 años. La reproducción manual finalizaba con una imagen invitando a asistir al festival para la película completa.
De niños, todos hemos hecho en la esquina de un cuaderno dibujitos que cobraban vida pasando las páginas muy rápido. En este caso, el efecto es el mismo, pasando las fotos muy rápido en la pantalla del móvil y haciendo que las fotos se conviertan en vídeo. Interesante forma de crear una campaña de publicidad diferente. Habrá que darle una vuelta a ideas como esta, porque no dejan de ser un brote de originalidad. O no.

