La publicidad, como el cine o la literatura, se trata esencialmente de contar historias. De hecho tu éxito depende de cómo cuentes esa historia y de cómo le llegue a los espectadores. Así pues es lógico que, como en el cine o la literatura, se acuda a la ilustración como recurso para contar esa historia de manera distinta e impactante.
Una buena historia puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de una campaña. ¿Por qué? Porque en un mundo saturado de mensajes comerciales, lo que realmente conecta con los espectadores no es solo el producto en sí, sino la narrativa. Cada anuncio tiene el potencial de crear un vínculo emocional con su audiencia y la forma en la que se presenta esa historia es lo que determina su impacto.
Dentro de este universo narrativo, la ilustración brota como un recurso poderoso para contar historias de forma distinta, cautivadora y memorable. No es casualidad que, al igual que en el cine o la literatura, las marcas estén recurriendo a la ilustración para transmitir su mensaje. Las ilustraciones no solo cuentan historias, sino que lo hacen con una estética particular que trasciende lo que las palabras o las imágenes fotográficas pueden transmitir. Las campañas que utilizan ilustraciones son capaces de evocar emociones, crear ambientes y, en última instancia, construir una imagen de marca que resuena profundamente con el público.
Hablar con el consumidor
Optar por la ilustración en una campaña publicitaria no es una decisión cualquiera. Las marcas que eligen este camino son marcas valientes, marcas que desean posicionarse de manera distinta. Buscan ir más allá de la comunicación estándar. entienden que una campaña impactante no solo debe destacar el producto, sino también los valores y experiencias que se asocian a él. Son marcas que se atreven a expresar más, a hablar directamente a las emociones de sus consumidores. No se limitan a vender un objeto, sino una visión, un estilo de vida o incluso una causa.
Imaginemos que entre miles de anuncios de zapatos, te topas con una campaña que utiliza ilustraciones coloridas, dibujos que te transportan a una universo único. Sin duda, frente a un simple zapato sobre una caja con fondo rojo, tu mirada se va a ir directa hacia la propuesta más creativa. La magia de la ilustración.
Ilustrar es trabajar con libertad
El auge de las técnicas de retoque fotográfico y los programas de ilustración digital han reforzado y enriquecido su uso con el paso de los años. Herramientas como Adobe Illustrator, Procreate o Affinity Designer han permitido a los diseñadores trabajar con una libertad que antes no existía. Les ha permitido combinar el arte de la ilustración tradicional con las ventajas de la tecnología.
Este proceso ha enriquecido el panorama de la publicidad. Resulta una manera fácil de adoptar un estilo reconocible y diferenciador para las marcas. De hecho, muchas encuentran en la ilustración una forma eficaz de desarrollar una estética coherente y reconocible. Especialmente en mercados saturados o cuando la ventaja competitiva de un producto se trata de algo abstracto o difícil de explicar con palabras.
Rodear la comunicación de tu marca con ilustraciones requiere valentía. Sí, pero te da la posibilidad de tener una imagen única. En Thankium, entendemos el valor de la ilustración como una herramienta estratégica que no solo decora, sino que transforma la comunicación de una marca. Sabemos que destacar en un mundo visualmente abrumador no es fácil, pero con la estrategia correcta, una marca puede convertirse en un referente estético y emocional.
Así que si no tienes medio a destacar y deseas que tu marca cuente una historia que se quede grabada en la mente de tu público, estás en el lugar adecuado. ¡Bienvenido a Thankium!

