Lo crean o no, el futuro de los negocios es compartir. Hasta ahora ha existido una fórmula cerrada e inmutable para que los negocios funcionasen, esa fórmula no es otra que el modelo de la escasez:
Crear un producto / ofrecer un servicio + Venderlo + Cobrar por él = Ganar dinero.
En este modelo cerrado, no entraba ninguna otra variable, ni la posibilidad de obtener el resultado de otra manera. Afortunadamente, los tiempos cambian y el modelo de negocio de las empresas cada vez permite incluir nuevos parámetros que alteran el resultado final. No siempre el resultado final es ganar dinero, pero también eso ha cambiado y no siempre es el objetivo. El futuro es compartir.
Según Wikipedia, la archiconocida palabra crisis, significa también cambio. Quizás sea el momento de cuestionarnos los modelos de negocios establecidos y probar nuevas formas de organizarnos y relacionarnos. La crisis es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada, pero inestable.
Lisa Gansky, en su charla TED, habla de un nuevo modelo de negocio al que llama The Mesh (La Malla), en el que los consumidores participan activamente en la decisión de compra, y las empresas obtienen importantes ventajas relacionadas con el uso de internet, el trabajo colaborativo y los beneficios de compartir. Las empresas que comparten, generalmente ofrecen un mayor sentimiento de conexión y comunidad, esto se traduce en clientes más fieles que se convierten a largo plazo en embajadores de la marca.
Para Gasnky, La Malla es la próxima gran oportunidad para crear nuevas empresas, nuevos modelos de negocios y renovar las establecidas para nuestras comunidades y para el planeta. Apenas está arrancando. Esta filosofía se resume en un manifiesto cuyos principios fundamentales son:
Móvil = Local y fresco
Los dispositivos móviles han extendido la revolución a la calle. Las redes sociales te ayudan a tomar decisiones mejor informadas sobre bienes y servicios, así como recomendarte cosas que te gustan. Lo que quieres, exactamente cuando lo quieres y cerca de donde te encuentras.
¡A acurrucarnos!
Las zonas urbanas, inevitablemente, terminarán más pobladas, lo que favorece muchísimo la economía de compartir. La densidad profundiza la comunidad y crea la demanda de productos y servicios compartidos.
Se revelan los gastos ocultos
Desperdiciamos energía, agua y otros recursos naturales, como si no hubiera futuro. Las empresas y comunidades basadas en compartir se basan en convertir esos residuos en valor. Los desechos capturados se convierten en grandes ahorros para el individuo, la comunidad y el planeta, de manera que ponen la economía de propiedad en una clara desventaja ante una basada en el intercambio. Y mientras la escasez, el aumento de la demanda y los reglamentos aumentan, los costos de la creación de nuevos materiales, los beneficios de los modelos basados en el intercambio solo crecerán.
Ahora me ves, ahora no me ves
Las empresas que basan sus modelos de negocios en compartir se comunicarán con sus clientes cada vez que el producto o servicio sea alquilado, rentado o prestado, o cuando deseen informar un problema. Cada punto de contacto se convierte en una oportunidad para conocer al cliente, presentarle la marca, cultivar la confianza, perfeccionar la oferta principal y hacer nuevas ofertas personalizadas.
Negocios para hoy y para mañana
Los clientes obtienen mejores productos (porque están diseñados para durar, no para ser desechados). Reciben servicio conveniente, personalizado y oportuno, sin la carga de comprar, mantener, asegurar, almacenar y deshacerse de más cosas. Cuanto más participan, mejores ofertas tienen.
El dinero no lo es todo en la vida
Después de perder sus casas, trabajos y ahorros, muchos se vieron obligados a reflexionar sobre lo que realmente importa. Tal vez la acumulación de más cosas, casas más grandes para almacenar esas cosas y más deuda no lo es todo en la vida. Muchas marcas establecidas perdieron su lustre, mientras que las empresas basadas en compartir comenzaron a brillar de verdad.
En Thankium somos creyentes y practicantes de esta filosofía.
Este artículo inicialmente lo escribió Elena Maldonado, que ha trabajado en Thankium como directora creativa y emocional. Elena sigue siendo toda una inspiración para los thankiunitas.

