Petit Palace Hoteles
MARCA REDISEÑADA POR THANKIUM
Petit Palace es una cadena hotelera española especializada en alojamientos boutique situados en edificios singulares de las principales ciudades del país. Sus hoteles se caracterizan por una combinación de diseño contemporáneo, ubicación céntrica y servicios pensados para viajeros urbanos que buscan comodidad, cercanía y una experiencia cuidada. La marca apuesta por espacios funcionales, tecnología integrada y un trato próximo que convierte cada estancia en una experiencia personalizada.
Su propuesta incluye habitaciones familiares, servicios pet-friendly, movilidad sostenible y una atención especial a la accesibilidad y a las necesidades del viajero actual. Petit Palace ha consolidado un modelo que combina patrimonio arquitectónico, diseño actual y servicios orientados al bienestar, lo que le ha permitido posicionarse como una de las cadenas boutique más reconocibles dentro del sector hotelero español.
Como cadena que combina diseño, patrimonio arquitectónico y servicios pensados para el viajero contemporáneo, Petit Palace necesitaba una forma de comunicar sus múltiples ventajas que estuviera a la altura de su personalidad urbana y de su audiencia. Esa necesidad abrió la puerta a una campaña concebida para mostrar la amplitud de sus servicios y conectarlos con un público acostumbrado a códigos visuales cuidados, lo que nos llevó a plantear una propuesta creativa capaz de dialogar tanto con la marca como con los lectores de medios de referencia como Yorokobu y Ling.
Desde Thankium planteamos la posibilidad de hacer una campaña creativa distinta a las realizadas habitualmente por el sector. Con esta estrategia conseguimos construir relaciones llenas de significado con los clientes, mediante un código visual que enamora al lector a la vez que queda integrado dentro del estilo de ambos medios.
El resultado final fue un aumento del reconocimiento de marca y de la ventas, así como la continuidad y ampliación de la campaña en ambas revistas. Una vez más y gracias la valentía de la cadena en su apuesta por la creatividad, se consigue lanzar una campaña en revistas que se vio altamente recompensada dando un nuevo carácter a la compañía y un enfoque nuevo de marca.
El público objetivo de ambas publicaciones es muy similar entre ellas y con nuestra marca: hombres y mujeres de entre 25 y 45 años, con un nivel de estudios universitario o superior y con un puesto de trabajo de responsabilidad media. Personas que se ven a si mismas como creativas, con una mentalidad abierta, preocupadas por temas sociales y que sienten que están a la última en cuanto a moda y tendencias se refiere. En resumen, los bautizados como millennials.
En definitiva, nos teníamos que dirigir a un público con cierto nivel de educación visual, por lo que con una gráfica convencional corríamos el riesgo de que la página pasara desapercibida para los lectores.
Nos pusimos manos a la obra buscando cómo contar las ventajas de nuestro producto de la forma más creativa posible. Propusimos algunas líneas conceptuales para la campaña, entre las que destacó la que bautizamos como ‘Casa de muñecas’,
El concepto se apoya en que los hoteles disponen de distintos tipos de habitaciones diseñadas especialmente con el objetivo de atender las demandas específicas de cada cliente, así como para cumplir sus gustos y necesidades: habitaciones dobles, triples, familiares, show rooms, habitaciones habilitadas para personas de movilidad reducida, habitaciones para fumadores, apartamentos… La visión de una casa de muñecas abierta, nos ofrecía el soporte ideal para plasmar esta idea.
Estéticamente teníamos una campaña anterior de HBO, o las míticas viñetas de Francisco Ibáñez, 13 Rue del Percebe, que narraban los disparatados acontecimientos que sucedían en una comunidad de vecinos muy particular. Ambas nos permitieron darle a nuestro cliente una visión global de nuestra idea y supusieron un primer paso para decidir la línea gráfica que seguiríamos.
Las publicaciones en las que iba a aparecer la creatividad son vanguardia en cuanto a diseño, por lo que había que buscar la manera de impactar a lectores que no son fáciles de impactar. En Thankium apostamos por la ilustración, y acertamos.
Inmediatamente pensamos en Pablo Lentile, un ilustrador con el que ya habíamos trabajado en otras ocasiones. Pablo tenía el estilo que nos encajaba, era un Thankium lover de los pies a la cabeza que conocía perfectamente nuestra filosofía, y lo más importante, ya había ilustrado para Yorokobu, por lo que estaba en contacto con el target y con sus gustos.
Nos pusimos en contacto con él, le contamos la idea y cómo queríamos ejecutarla y quedó entusiasmado. Enseguida supimos que de aquí iba a salir un gran trabajo.
El hotel elegido fue el Petit Palace Posada del Peine, situado en calle Postas, justo al lado de la Plaza Mayor de Madrid. Un espacio único con más de 400 años de historia. Enmarcado como el hotel más antiguo de España, renovado y convertido en un alojamiento de última generación, que a su vez conserva todo su encanto histórico y su fachada. Definitivamente fue la opción ideal para llevar a cabo el trabajo.
A la hora de componer la ilustración, teníamos que tener muy claro qué ventajas del producto teníamos que resaltar para la campaña. Los hoteles Petit Palace gozan de una localización muy céntrica, que permiten a sus huéspedes conocer a pie las zonas más históricas de las ciudades más importantes de España. Eso incluye las zonas comerciales y de tiendas de grandes firmas, ideales para un tipo de turismo que está en auge, el turismo de consumo [detalle 1].
Otro de los servicios que ofrecen la cadena es el de bicicleta gratuita para los huéspedes [detalle 2], que ahonda una vez más en la importancia de su excelente localización.
Además, ofrece todo tipo de posibilidades para las personas que viajan en familia [detalle 3], con amigos, en pareja o incluso con sus mascotas [detalle 4]. Teníamos que aprovechar la infinita versatilidad que nos brindaba la ilustración para mostrar todas las ventajas posibles, y lo hicimos.
En cada planta situamos una parte del público objetivo de la marca, una pareja con mascota en la planta superior, una familia al completo en la segunda, y un grupo nutrido de amigos en la primera planta. El tipo de personajes, su vestimenta y su aspecto, estaban adaptadas también al perfil de cliente ideal de los medios en los que iba a ir el anuncio, los millennials. Sí, sabemos lo que estáis pensando, "a estos de Thankium no se les escapa una, ¿verdad?".









