La historia de Thankium
Nacimos con espíritu indie. Arrancamos como un grupo pequeño, con las ideas claras y una forma de trabajar que ponía a las personas en el centro. El paso del tiempo nos dio la oportunidad de crecer, de incorporar proyectos internacionales y marcas de mayor tamaño, pero jamás nos alejamos de nuestro ADN. Desde el principio, nuestra cultura empresarial se ha basado en la confianza, la calidad, la personalización y la innovación. Una forma de trabajar con la que hemos pretendido hacer las cosas bien y hacerlas con la gente, no a pesar de ella. Nuestra historia es la de un equipo consciente de que la estrategia sólo cobra sentido cuando logra valor, un equipo que trabaja con una intención sencilla: Making People Happy.
2011
Nacimos el 20 de octubre de 2011 en un coworking de la zona de la Castellana, el centro financiero de Madrid. Éramos una agencia indie con una idea sencilla: unir estrategia, creatividad y tecnología para marcas que quisieran diferenciarse. Llegaron los primeros proyectos, los primeros aprendizajes y una promesa que definió el camino desde el principio: Making People Happy.
2012
Fue el año en que surgieron los primeros casos con verdadero impacto. Ajustamos procesos, afinamos la manera de planificar y cuidamos cada entrega. Aquellos clientes que apreciaban la cercanía y el rigor empezaron a quedarse. La recomendación se convirtió en nuestra vía natural para crecer.
2013
Aprendimos que la creatividad necesita una ejecución sólida para funcionar, de manera que decidimos integrarla con la producción. Las campañas empezaron a asentarse mejor en digital, social y activaciones. La llegada de perfiles senior en copy, arte y UX reforzó la forma de trabajar de Thankium.
2014
Ese año entendimos que la tecnología debía formar parte del proceso desde el primer minuto de cada proyecto. Reforzamos el equipo de desarrollo web y mobile y establecimos estándares claros de código, QA y analítica. Ampliamos servicios sin renunciar a la cercanía.
2015
Formalizamos nuestro enfoque de discovery, investigación y prototipado rápido. Empezamos a ir más allá de los briefs y a centrarnos en los problemas reales del negocio. Las soluciones dejaron de ser piezas aisladas: desarrollamos metodologías y patrones propios que nos permiten avanzar con más rapidez sin perder criterio. La eficiencia empezó a jugar a nuestro favor.
2016
Ese año pusimos la web en su sitio y afinamos los contenidos para atraer negocio B2B. Competimos con estructuras mucho mayores y avanzamos porque respondíamos más rápido. La visibilidad empezó a traducirse en llamadas, y las llamadas en proyectos.
2017
Las marcas nos llevaron a trabajar fuera y entramos en una dinámica internacional que exigía otro orden. Trabajamos con equipos en otros países, ajustamos entregas a varios idiomas y aprendimos a sostener el ritmo con distintas zonas horarias. Fue un avance que amplió nuestra forma de operar.
2018
En 2018 encontramos la estructura que ordenaba todo. Las sesiones iterativas unieron estrategia, creatividad, relación y resultados en un proceso que avanzaba con claridad. Los datos acompañaban cada decisión y las ideas aterrizaban con criterio. Aquel sistema recibió un nombre: Thinkium, nuestro método de trabajo.
2019
Entramos en sectores muy distintos -movilidad, banca, ingeniería, salud, deporte- y la agencia tuvo que afinar. Preparamos playbooks por industria, subimos el nivel de compliance y el tándem consultoría + ejecución empezó a rendir como queríamos.
2020
Las circunstancias sanitarias mundiales pusieron a prueba nuestra forma de trabajar. Como todo el mundo, pasamos a trabajar en remoto con una rapidez que sorprendió incluso dentro de casa. Estandarizamos flujos, definimos SLA y abrimos el seguimiento en tiempo real. La confianza y la responsabilidad dejaron de ser discurso y se convirtieron en una práctica diaria.
2021
El trabajo empezó a pedir más precisión y nos unimos a una gran empresa para fundar Thankiurama, nuestra empresa tecnológica, para ordenarlo. La analítica, la automatización y el e-commerce cogieron velocidad, y la integración de CRM, ERP y medición completa se volvió un estándar. Las decisiones creativas empezaron a apoyarse en datos reales y las optimizaciones ganaron sentido.
2022
En 2022 afinamos quiénes éramos y cómo queríamos trabajar. Definimos propósito, valores y diferenciación con una claridad nueva, y alineamos discurso y procesos para asumir proyectos más ambiciosos y medibles. La cultura de confianza, calidad, personalización e innovación dejó de ser declaración y empezó a ser práctica. Nos hicimos más céntricos. Desde nuestra azotea ahora se intuyen el primer rayo de luz que entra en Madrid por la Puerta del Sol y el último que se oculta por la Plaza de Oriente.
2023
La forma de trabajar del estudio terminó de consolidarse en 2023. Incorporamos IA asistiva para investigación, automatización y control de calidad creativo-tecnológico, lo que liberó tiempo para pensar mejor. Los datos empezaron a integrarse con naturalidad en la toma de decisiones y el método ganó precisión sin perder criterio.
2024
La evolución natural del estudio llevó en 2024 a abrir nuevas líneas. Surgieron Thankium Media, Thankium Island y Tokland VFX, y también Thankium LLC en Florida. Con ellas llegaron PR, internacionalización y VFX, ampliando el catálogo sin alterar la mirada boutique que guía nuestro trabajo.
2025
En 2025 consolidamos el salto internacional. Madrid, Tenerife y Miami formaron un triángulo operativo estable, sostenido por un sitio multilingüe y una oferta integral. El estudio comenzó a trabajar con un enfoque más consultor y una ejecución end-to-end que unía creatividad y tecnología para generar valor real.
2026
En 2026 retomamos nuestra presencia en Nueva York y Londres. Las dos ciudades volvieron a formar parte del mapa operativo y conectaron Europa y Estados Unidos bajo un mismo modo boutique de trabajar. Los equipos híbridos, el refuerzo en PR y el desarrollo de VFX avanzados ampliaron la capacidad del estudio sin alterar su esencia.

