MINI
El nombre MINI forma parte de la historia del automóvil británico. Surgió como respuesta a una época que pedía coches pequeños, ágiles y eficientes, y acabó convirtiéndose en un símbolo cultural. Su diseño compacto, su forma de entender la conducción en ciudad y esa mezcla de frescura y precisión lo situaron pronto en un terreno propio dentro de la industria.
Con su incorporación al Grupo BMW comenzó una etapa distinta, más tecnológica y enfocada al desarrollo de una gama coherente con los hábitos de movilidad actuales. MINI amplió configuraciones, introdujo nuevas motorizaciones y abrió la puerta a modelos eléctricos, manteniendo intacta la personalidad que lo hizo reconocible desde el principio.