Bodega Otazu
Bodega Otazu se ubica en un valle donde el paisaje y la arquitectura dialogan con la misma naturalidad que lo hacen el arte y el vino. Su finca, una de las bodegas con Denominación de Origen Protegida más septentrionales de España, trabaja con un clima y un suelo que imprimen carácter a cada variedad. Otazu ha construido una identidad en la que la viticultura convive con la creación contemporánea y con un patrimonio histórico que convierte la visita en una experiencia que trasciende la cata. Su manera de entender el vino parte del respeto al entorno y de una búsqueda constante de elegancia en cada elaboración.
Con el tiempo la bodega ha consolidado un modelo que combina producción de alta calidad, restauración patrimonial y una colección de arte que recorre la finca como un despliegue de intervenciones silenciosas. Ese equilibrio entre tradición y modernidad ha situado a Otazu en el mapa de los grandes proyectos vinícolas de Europa. La bodega trabaja con una mirada larga y con la ambición de que cada añada sea una expresión fiel del paisaje que la rodea. Una filosofía que ha convertido a Otazu en un destino enológico y cultural reconocido dentro y fuera de España.



